Cerradura electrónica para la puerta principal

Existen alternativas en cuestión de seguridad a las cerraduras tradicionales en las que ya de por sí se disponen de numerosas opciones con diferentes niveles de seguridad, las cerraduras electrónicas.

¿Cómo funciona una cerradura electrónica?
Gracias a un sistema electromecánico y a la electricidad podemos abrir o cerrarla a través de un pequeño motor que activaremos de diferentes maneras como por ejemplo acercando nuestro dedo para que lea la huella digital, con el propio teléfono móvil, tecleando una clave o con una tarjeta digital que se introduce en un lector por lo que resulta ventajoso comparándolo con las cerraduras tradicionales de las que hay que hacer copias si perdemos la llaves con el coste adicional que ocasiona.

Al no disponer de bombillos las cerraduras electrónicas son sistemas de cierre que garantizan seguridad ante la manipulación que sí se puede dar en cerraduras tradicionales como puedan ser el ganzuado o el bumping.

Al accionarse por medio de electricidad, en caso de que haya un apagón no podremos accionar el mecanismo y por lo tanto no podremos acceder, sin embargo existen opciones de cerraduras avanzandas en las que se incluye también un control de bloqueo físico que nos permitirá abrirla si no podemos hacerlo de manera electrónica.

El circuito electrónico y el mecanismo van recubiertos de una carcaca de acero como protector.

 

Problemas que pueden suceder con las cerraduras electrónicas

Suelen contar con una batería para accionar el mecanismo en caso de que haya habido un apagón, esta batería podría estar agotada si no la cambiamos pasado un tiempo.

Es recomendable un mantenimiento periódico para evitar fallos en el sistema de apertura digital.

Las opciones de cerraduras electrónicas visibles son frágiles y se pueden romper con facilidad con un golpe violento. La solución pasa por esconderlas en la propia puerta para que no se puedan deteriorar.

Pueden suceder otro tipo de problemas derivados de otros elementos de la puerta como una mala alineación de la placa de la cerradura con el paso del tiempo, bisagras que se aflojan y no evitan que la puerta se caiga sensiblemente con lo que la alineación entre pestillo y placa se ve afectada o una cerradura o con falta de grasa que afecte al mecanismo.

En cualquier caso las cerraduras electrónicas representan una opción cómoda y seguro siempre que se cuente con un mantenimiento adecuado.